Mi Tierra

Mi tierra——INTRODUCCIÓN

——Estos versos quieren ser un homenaje a mi pueblo, Fuentidueña, y a Castilla, el reconocimiento a mis raíces, las cuales, aun a pesar de haber emigrado a los doce años, siguen proporcionándome la savia de su luz, de sus campos, de sus olores y alimentando mi alma de niño. Hacen que Castilla me duela en el alma.
——Con estos versos pretendo aportar mi granito de arena a mirar la historia, el tiempo y la vida desde el maravilloso y gratificante prisma de la esperanza a la luz del día.
——Por último, con estos versos quiero decir a las gentes de mi tierra que no cometan la barbaridad de cercenar al río Fuentes en su nacimiento, que sería tanto como renegar del nombre de Fuentidueña. Lo sensato, en este caso, es tomar sus aguas en la Boca, que es la afluencia del río Fuentes en el Duratón. Así se respetarían todos los intereses: salvar al río Fuentes y su entorno, que por cierto fue declarado lugar paisajístico de protección oficial en el año 1.936 y las necesidades de agua en las zonas próximas de la comarca. Y su coste, mirado con perspectiva, despreciable.

Murcia, 30 de octubre de 1994

——Posteriormente, dadas las circunstancias de que me gustaba la vivencia, pero no su expresión, pulí algo los versos.

Murcia, 30 de mayo de 2002
César Herrero Hernansanz

EL NIÑO QUE VIVE EN MI

Al acabar su camino el invierno,
el niño que vive en mí,
porfía por beber la luz
y fundirse con la intensa savia,
que la primavera pone aquí.
Quiere retozar con los corderos,
el niño que hay en mí,
en las verdes laderas del pueblo,
cada vez que llega abril.
Quiere escaparse a escondidas
el niño que bulle en mí
a la dehesa y al prado
y acunarse en los brazos de la hierba.
El niño que bulle en mí
quiere cubrirse de flores,
y alimentar su alma
con profundos e intensos olores,
que sólo entrega mayo.
El niño que juega en mí,
quiere unir a otras sus manos
y de cantos infantiles
llenar la noche a gritos.
 …
El niño que vive en mí,
dicen que pasó hambre.
Mas el niño dice que fué feliz,
triangulando el vértigo
del puente a las olmas,
de olma a olma
y de las olmas al puente,
que los niños son agradecidos
y olvidan el hambre,
que el hambre no se llevó los sueños
y que el amor y los sueños
son pan sin hambre
para la hambruna de los hombres.

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